Diario El Mercurio,Artes y Letras / Por Cecilia Valdes Urrutia

EL VIRTUOSISMO NO DA PARA MÁS

 

Atrás quedaron los tiempos en que cruzaba el mediterráneo rumbo a Tánger. Su destino, la magnifica casa de estilo palladiano de Claudio Bravo, Ricardo Maffei acudía a aprender con él. En esos años se ceñía a un estricto realismo, académico, aunque buscaba un cierto sello. Antonio López pasó a ser otro gran referente. Así, de a poco, consciente o no, empezó a reinventarse un propio realismo, con un acucioso oficio, pero con más amplitud y “rarezas” temáticas, como el mismo dice. De hecho en sus dos últimas exposiciones en Nueva York, críticos como Edward Sullivan han escrito que Maffei trasciende el objeto mismo, lo transforma y crea una alternativa a los estereotipos clásicos de las naturalezas muertas. La revista Art Nexus le acaba de dedicar cinco páginas a su obra, y en España se espera otra exposición suya. El hecho también es que en determinados y más cerrados cículos del arte (de caracter conceptual), mientras se critica a Claudio Bravo, callan sobre Maffei o abiertamente reconocen que lo supera con su contemporaneidad. Pero Ricardo Maffei sigue igual de tranquilo, silencioso, tímido, auténtico, sin filtros; y con ese rigor profesional, casi maniático, que lo caracteriza. Fuera del marketing. Actualmente vive en el campo, en Panquehue, con su señora, la artista Paula Lynch, a la que sigue pintando desnuda, “pues es con la única que logro los mejores resultados…” -señala- . Maffei es un artista a quien le importa muchisimo la sensualidad en el arte. Junto a ella inaugura, el próximo jueves 13, una exposición en la Galería AMS Marlborough. Maffei ocupará casi toda la galería con un tema único -sus sutiles y enrrolladas sábanas de color – , además de un desnudo; en tanto, en una sala contigua se exhibirán los dibujos de su mujer, “que son muy interesantes. Ella está en constante experimentación. Empezó hace unos ocho años, y es meritorio que su propuesta sea diferente a la mía”. MISTERIO Y SUBCONSCIENTE – Ricardo, cuál es la idea de tantas sábanas enrrolladas, que constituyen un tema único. ¿Es la muerte? “Busqué un objeto, que son estos paños, pero no buscaba decir algo de manera consciente. Formalmente me parecieron interesantes y los empecé a anudar. Me pasa muchas veces que cuando comienzo con un trabajo después que termino éste empieza a hablar . Para uno puede ser la muerte, otros al verlo montado han sentido quizas que podrian ser los paños donde estuvo Cristo. No fué mi idea, aunque me preocupa el tema y la fragilidad de la vida”. – ¿Hizo un montaje previo? “Sí, sigo con mi sistema de montaje, escenográfico. En este caso empecé con un paño y seguí con otro y otros. Se potenciaban”. -Pero ésta es la primera exposición que hace alrededor de un solo objeto. “Sí, aunque va a haber un desnudo de tamaño natural, y creo que se amarra bien con los paños. Porque ella está tendida sobre una sabana, una de las mismas que usé en el modelo.” – Una de las características que lo diferencian de los otros realistas es la sensualidad que logra en sus obras. ¿Que importancia le da? “En los desnudos hay una sensualidad, y no solo porque son desnudos, porque podrían ser antisensuales. También en algunos paños por la forma que les doy. Pero no siempre es así. – ¿Y hay una sensualidad en la materia pictórica? “Sí, la manera de pintar los objetos, que la tela se vea realmente con la textura que tiene en la realidad. Me recreo mucho en los detalles, en la gama enorme de colores que pueden existir en un blanco. Que la gente pueda reconocer un paño de lino. VÍA DE ESCAPE -¿Hay también todo un trabajo del color? “Siempre me ha interesado trabajar con el color. Hay rojos y azules bién intensos, pero hay muchos blancos como te decía anteriormente. El blanco es la suma de muchos colores y los coloristas se notan cuando pueden trabajar en ese mundo de sutilezas. -¿En esa obra se acerca aun más a la abstracción, al chorreo. ¿Que está pasando con el realismo de Maffei? “El realismo es mi tema, así empece. Pero la abstracción es algo que siempre me ha atraído. Los pintores realistas somos muy obsesivos, con una técnica muy rigurosa, pero la abstracción la he visto como una vía de escape, con esos fondos más sueltos. Ahí me relajo, un poco, no mucho, por que tiene que funcionar bien. También me interesa estructurar los cuadros de una manera que podría ser abstracta, y me estoy refiriendo a como interactuan los colores en el cuadro. -¿Guardando las diferencias ¿Quisiera quizá acercarse a un Ritcher, quien trabaja la abstracción y el realismo? “El es un tremendo artista, muy diferente a mí. Lo admiro incondicionalmente. Sí, he pensado en lo que el realiza. Fué cuando vi una retropectiva de el en Nueva York, hace dos años. Me gustó mucho esa libertad de hacer realismo y abstracción al mismo tiempo sin darle explicaciones a nadie”. -¿Lo cuestionó esta muestra? “Sí, en circunstancias que los teóricos, los curadores, los historiadores, siempre nos están poniendo límites. Y Ritcher es auténtico y libre, y trabaja de manera magistral”. ¿”QUE MÁS HAY”? -¿Usted busca diferenciarse del realismo a secas? “Sí, de alguna manera. Porque hay un realismo con artistas muy virtuosos, pero en general ese virtuosismo no da para más. Uno logró la atmófera impecable, pero ¿qué más hay?”. -¿Comparte, entonces, la idea de que ese realismo no aporta al arte? “¡Sí, absolutamente! Pero hay una parte de la academía que no la quiero dejar. Por ejemplo, cuando estoy pintando esos paños y buscando los medios tonos y el color lo disfruto mucho. Pero no quiero quedarme ahí, busco que haya cierta ambiguedad y que al espectador le produzca una sensación”. -¿Busca producir emoción? “Sí, una reacción, pero siendo poco explícito. -¿Pero de concepto nada? “Hay artistas que trabajan con un concepto determinado, que saben exactamente lo que quieren, donde van, y además, los buenos artistas conceptuales lo pueden hacer de una manera muy poética. Pero yo no tengo en este momento un concepto definido, y me gusta quedarme en esta ambiguedad”. -¿Como ve hoy la vigencia de una pintura realista? Porque siguen primando las instalaciones y el arte conceptual. “Absolutamente, incluso se cuestiona la pintura. Pero no me preocupa mucho, porque en otros momentos ha estado en tela de juicio, pero recupera fuerza con la transvanguardia u otros fenómenos. Pero yo partí siendo realista y siempre supe que nunca iba a estar dentro del oficialismo. Hay un prejuicio enorme contra el realismo, pero también hay malos artistas de otras tendencias. Si uno es realmente abierto se dará cuenta de que el gran arte no tiene que ver ni con estilo ni con modas. -¿Pero comparte que las instalaciones son hoy las que se apropian más de la realidad? “Es lo que más se ve, y nos guste o no, es lo que refleja el mundo de hoy. Pero me parece bién que estén ahí , mientras no se considere que es lo único valido. Una de las areas en que uno puede ser auténtico es el arte, y cuando nos ponemos límites es nefasto”. -¿Ha vivido ataques de los conceptuales? Me imagino que algunos me ignoran. Pero no tiene importancia. Están más preocupados por la ideas, cosa que me parece muy bién, pero el tema de la factura pareciera que no les interesa. -¿Pero le ha pasado lo sucedido con Bravo, al que atacan? “No me han hecho una crónica escrita destrozando mi pintura. Pero si me ha tocado que critiquen a Bravo, entonces imagino que pueden hacerlo conmigo. -Pero hace tiempo que usted se distanció de ese realismo. “Así es”. COSAS EXTRAÑAS -Así mismo, el teórico Edward Sullivan escribió que usted “crea una alternativa a las definiciones estándares de la naturaleza muerta” “A él lo encuentro muy lúcido y comparto lo que dice. Porque yo me he querido arrancar absolutamente del tratamiento clásico que se le ha dado a la naturaleza muerta. Pienso que puede ser vista de una manera realista, pero contemporanea. La idea de Sullivan es que yo pinto cosas que de alguna manera son extrañas: piedras, acuarios…Y cuando habla de las piedras dice que podrían también ser pedazos de monumentos antiguos. -¿Y qué opina frente al hiperrealismo, ese movimiento a partir de la fotografía, con artistas como Richard Estes? Ese es otro tipo de figuración o realismo si queremos llamarlo así, pero lo respeto bastante. El dijo “voy a captar el realismo a través de la fotografía”. Y lo hace, pero de alguna manera él distorciona la realidad, porque elimina cosas que le molestan y agrega otras. Hay sombras que son irreales. Richard Estes tiene aspectos muy sutiles, además de ser el precursor en lo suyo.

Diario El Mercurio, Suplemento Artes y Letras Santiago, Chile Mayo, 2004