NO QUIERO CONTAR MÁS CUENTOS / Por Paola Doberti

RICARDO MAFFEI:NO QUIERO CONTAR MÁS CUENTOS

 

“En un intenso proceso de redefinición de su pintura está Ricardo Maffei. Mientas tanto, y a un par de semanas de inaugurar su exposición en la galería Tomas Andreu, tiene casi toda su obra vendida, a precios que fluctuan entre los 6 y los 20 mil dólares”. Lo primero que viene a la cabeza al entrar al taller de Ricardo Maffei es “La Bohéme”. No precisamente por sus características personales, ya que es más bién retraído, defendido, y hasta doloroso. Tampoco por que salte al vista alguna evidencia que delate que este viviendo un tórrido romance o que su vida social transcurra en una bohemia de película. Se trata más bien de una cosa formal. Es el espacio lleno de luz y austeridad de su taller en Bellavista. Una especie de buhardilla con escalera y segundo nivel a la vista con un gran ventanal que no perdona defecto alguno y que hace que las arrugas de su cara y sus ojos profundos y tristes se conviertan en protagonistas. El lugar es muy parisino de principios de siglo. Muy apropiado para un hombre disciplinado y riguroso que fué discipulo de Claudio Bravo y que comienza su día con un buen café en la esquina. Por que Maffei es un hombre diurno. Trabaja desde la mañana hasta las cinco y media de la tarde por que a esa hora se le va la luz y pocas cosas le fascinan más que observar como la luz cambia e interfiere los objetos que va pintando. Su próxima exposición lo tiene bastante excitado. Y no es para menos. Se ha propuesto demostrar que su pintura está pasando por un proceso fundamental. Hasta hace 5 años mostró un trabajo muy riguroso, realista y narrativo. Hoy, sin abandonar una gota del academisismo que lo caracteriza, quiere que su pintura deje de contar cuentos. Se puso a jugar con la abstracción y se decidió por el minimalismo porque está seguro que un solo objeto puede llegar a tener mucho más drama que toda una situación. Definitivamente ya no le interesa la cosa anecdótica del objeto bién pintado. .¿Como responde a la crítica que se le hace a los hiperrealistas en cuanto al perfeccionismo de la técnica y a falta de alma en la obra? . La palabra alma no me dice nada. No entiendo lo que quiere decir, si te refieres a cierta frialdad en algunos pintores realistas. Hay una tendencia que nace en Estados Unidos que es llamada fotorrealismo o hiperrealismo que es más o menos lo mismo, que busca justamente que los cuadros tengan una sensación de frialdad, usando la fotografía. Usan temas determinados, como escaparates de tiendas, o cementerios de autos. Te gusten o no, esos pintores tienen un concepto totalmente respetable. . En su trabajo ¿donde está el límite entre creación y el mero registro de la realidad? . Mi pintura, aparte de ser un mero registro de la realidad, tiene que ver con la ilusión o el engaño en cierto sentido. Además de lo importante de la estructuración del cuadro, vale decir, tengo un muro azul que me lleva a componer algo con él, en esa busqueda ese elemento me tiene que sugerir cosas o seducir con la materia, forma o color, despues tengo disponer ese objeto frente a ese azul y ahí empieza la pelea. Por ejemplo tengo que dejar un espacio muy grande azul, un lado, por que eso le da potencia la cuadro y presencia al objeto, entonces me doy cuenta que necesita otro objeto con otra forma y otro color y sigue la cosa. Llegas al otro día y te das cuenta que no te dice nada y todo vuelta a empezar hasta que llegas a un punto en que dices aqui está, no lo tocas más, pero en la mitad del cuadro te das cuenta que le sobra algo y así hasta que terminas. No es simplemente poner objetos y pintarlos. Es el espacio y como interactúa con el color. . Qué le une y qué le distancia de Claudio Bravo? . Me une la técnica tradicional, el rigor en el dibujo y el uso del color y del valor, eso en cuanto al oficio. Pero mi busqueda por el lado de las ideas va por otro lado. Intento que mi pintura sea lo menos narrativa o literaria posible. No quiero contar un cuento en mi pintura. . Han pasado cinco años de su última exposición ¿Que evolución a tenido su pintura? . He tenido una evolución en el sentido formal. Antes estaba más interesado en pintar unos determinados objetos y componerlos de una manera más o menos tradicional interesandome poco en el espacio y como este configura un cuadro. . ¿Como definiría su pintura? . Mi obra es realista y en ese sentido está unida a la tradición pictórica, es decir podría estar ligada a la academia. Uno puede recurrir a todos los recursos que te da la historia del arte para usarlos en tu trabajo. A través de mi pintura intento tener una visión contemporánea. He ido quitando elementos a mis cuadros, y me he ido quedando con los más sencillos, pero que en el soporte adquieren una gran presencia. Mi trabajo en este momento se caracteriza por la manera en que lo estructuro. Cada vez estoy más interesado en los espacios que hay entre los objetos, los cuales muchas veces son un pretexto para buscar un determinado color. Obviamente el objeto en sí tiene que interesarme como forma o como materia. . ¿Alguna vez lo tentó el arte conceptual? . La obseción con respecto a mi trabajo me ha tenido alejado de las tendencias contemporaneas. Eso no quiere decir que no me interese el arte de hoy, hay muchos artistas contemporáneos que me interesan mucho. También creo que se ha abusado de la palabra conceptual. Hay gente que piensa que los instaladores son los únicos conceptuales. Yo creo que Velasquez era un magnífico pintor conceptual y así muchos más a traves de la historia del arte. . ¿En sus obras a que le da más importancia: a la luz, a la composición, a la figura, a los temas? . La luz es parte importante de mi trabajo. Me refiero a la riqueza cromática que adquieren los elementos y objetos a traves de ella. La composición en mi obra es fundamental y los objetos de las naturalezas muertas me tienen que seducir de alguna manera. En definitiva la luz, la estructura o composición del cuadro y los objetos que configuran el tema son igualmente importantes. . ¿Hacia donde va la pintura? Muchas veces se la ha dado por muerta y vuelve a resucitar. . Duchamp dijo hace 70 años que la pintura estaba muerta y se equivocó. Lo que va a pasar con ella en el futuro no lo sabe nadie. El hombre se está expresando de diferentes formas en este momento. Video, fotografía, todo lo que la modernidad le permite, pero la pintura sigue viva. Hay algo ancestral en ella que nos une con los primeros hombres. No hay mucha diferencia entre como pintaban en Altamira y como se hace hoy en día. Las herramientas se compran en una tienda y están bien hechas pero seguimos pintando con pinceles y eso es algo muy bonito y no me gustaría ver como desaparece. Revista Capital / Agosto 1996